Es dificil entender lo que pasa en tu cabeza, cuando no puedes pensar con claridad...
En una ocación había quedado con esa "persona" a tomar un té; seguiamos siendo amigos y yo todavía no comprendía bien la situación, sin embargo no lo ví como algo "importante" si no como cuando quedo con mis amigas para ir al cine o algo parecido. Pero antes fuí a casa de "K" a verla, pasamos un rato juntos y como siempre me la pasé bien, me disponía a partir para reunirme con aquella persona, donde habíamos quedado.
Le pedí a "K" que me acompañase y ella accedió, fuimos juntos y le esperamos un rato.
Cuando llegó le presenté a mi mejor amiga y todo transcurrió con "normalidad", terminando aquel momento me encaminé con "K" de regreso a su casa.
--no me agrada--me dijo--siento que te causará problemas.
no entendía aquel comentario ¿causarme problemas, cómo podría ocurrir eso?
--No te entiendo--dije--no comprendo lo que dices--
--Sí, es algo que no te puedo explicar, es un presentimiento, simplemente no me agradó--.
debí saberlo, debí escucharla.
Pasó el tiempo y mi mente seguía dando vueltas, aún no sabía que creer de todo aquello que era relativamente nuevo para mi. No sabía como lidiar con todos esos nuevos pensamientos que gobernaban mi mente, pero a pesar de que todos estos hechos se hacían presentes, lo seguía negando, seguía diciendo que era imposible que me haya fijado de aquella persona.
En una ocasión visité mi antigua escuela ¿por melancolía quizá, o para verle? aún no lo comprendo del todo, la cuestión es que fuí.
Ahí estaba tan vivaz y alegre como siempre, no había visto a una persona con tanta alegría y vitalidad, afrontaba la adversidad con una sonrisa, una sonrisa que hasta ahora entiendo es brillante y calida.
En esa ocasión celebraban el cumpleaños de una de mis antiguas compañeras en la escuela sin darme cuenta comenzaron a lanzar globos con agua y mojaban por todas partes.
Después de un rato de risas y gritos salí para alejarme un momento de todo el ruido y el agua y ahí estaba; era inevitable no verle estaba en todas partes. Aquella persona que por esos días había robado mis pensamientos estaba se hallaba en una banca, pensando y observando.
Yo a sus espaldas como un espectador viendole y sin decir palabra alguna. No sabía que sucedía conmigo jamás había experimentado algo igual.
Fue entonces cuando un chico apareció con un globo cargado de agua y se lo aventó, el globo reventó en el suelo y se paró debido a la inesperada sorpresa, golpeandose con una estructura de metal que yacía sobre su cabeza.
Inmediatamente sentí una sensación que corría por mi cuerpo, quería ir ver si estaba bien, moría de coraje por aquel acto tan cobarde de lanzarle un globo a alguien que no estaba en el juego, simplemente quería ir a su lado. Las fuerzas eran grandes pero mi orgullo lo es aún más, y me quedé inmóvil, parado, observando.
Yo tenía una imágen que cuidar, una imagen que había cultivado de hace mucho tiempo, frío, sínico y egoista, entre muchas cosas más.
No podía simplemente ir y hacer lo que tanto quería sin que nadie sospechara, no podía y eso me dolía enormemente, un dolor silencioso que me comía por dentro, tan rápido y tan corrosivo como lo que ahora concebía como "amor".
En una ocasión visité mi antigua escuela ¿por melancolía quizá, o para verle? aún no lo comprendo del todo, la cuestión es que fuí.
Ahí estaba tan vivaz y alegre como siempre, no había visto a una persona con tanta alegría y vitalidad, afrontaba la adversidad con una sonrisa, una sonrisa que hasta ahora entiendo es brillante y calida.
En esa ocasión celebraban el cumpleaños de una de mis antiguas compañeras en la escuela sin darme cuenta comenzaron a lanzar globos con agua y mojaban por todas partes.
Después de un rato de risas y gritos salí para alejarme un momento de todo el ruido y el agua y ahí estaba; era inevitable no verle estaba en todas partes. Aquella persona que por esos días había robado mis pensamientos estaba se hallaba en una banca, pensando y observando.
Yo a sus espaldas como un espectador viendole y sin decir palabra alguna. No sabía que sucedía conmigo jamás había experimentado algo igual.
Fue entonces cuando un chico apareció con un globo cargado de agua y se lo aventó, el globo reventó en el suelo y se paró debido a la inesperada sorpresa, golpeandose con una estructura de metal que yacía sobre su cabeza.
Inmediatamente sentí una sensación que corría por mi cuerpo, quería ir ver si estaba bien, moría de coraje por aquel acto tan cobarde de lanzarle un globo a alguien que no estaba en el juego, simplemente quería ir a su lado. Las fuerzas eran grandes pero mi orgullo lo es aún más, y me quedé inmóvil, parado, observando.
Yo tenía una imágen que cuidar, una imagen que había cultivado de hace mucho tiempo, frío, sínico y egoista, entre muchas cosas más.
No podía simplemente ir y hacer lo que tanto quería sin que nadie sospechara, no podía y eso me dolía enormemente, un dolor silencioso que me comía por dentro, tan rápido y tan corrosivo como lo que ahora concebía como "amor".
no puedo creer tus palabras! yo K CONOCIÉNDOTE...enamorado eras otro!
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